Despedida de la hermana Amparo

La hermana Amparo sostiene el cuadro de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba.

La hermana Amparo, que ha estado colaborando en la Parroquia durante varios años en catequesis, pastoral de la salud y de migrantes, vuelve a su Cuba natal. Con mucho agradecimiento, la despedimos este domingo pasado en la Eucaristía.

Rezamos por ella y por la Iglesia de Cuba.

El bautismo y más (Lucas 3,15-22)


El bautismo y más (Lucas 3,15-22), comentario al Evangelio del 13 de enero de 2018.

Juan, el Bautista, creó un movimiento de renovación social y religiosa en la Judea de comienzos del siglo I. En una sociedad tan teocrática como aquella toda reforma religiosa conllevaba reforma social y era condición necesaria para cualquier cambio político-militar. Pero los datos que tenemos de la predicación y la vida de Juan, circunscriben su actuación al ámbito de lo religioso. Su predicación fue una llamada a la conversión, a abandonar la hipocresía religiosa y el abuso de los más pobres, a reconocer los propios pecados y acoger un signo de purificación.

Jesús escuchó hablar, como todos los judíos, de la fuerza de la palabra y de la valentía y la coherencia de vida del Bautista y fue al Jordán. Al verlo y escucharlo le convenció su propuesta y acogió, él mismo, el bautismo como signo de purificación y de conversión del pueblo. Pero, para Él aquel bautismo significó más; al ver al pueblo que en masa iba a escuchar al Bautista, al escuchar las atronadoras denuncias de Juan, al abrirse a su propia llamada y vocación, Jesús escucha la voz del Padre que le muestra el camino de su misión: ser testimonio del amor de Dios a todos los hombres. Jesús había de ser el Hijo que hace posible la fraternidad. “Tú eres mi hijo amado, en quien me complazco”, su relación con el Padre era luminosa, ante ella toda sombra retrocedía. Le hace ver, además, que su hora se aproxima y queda en expectante espera. No tardará mucho.

Todas las grandes transformaciones comienzan por un momento de silencio fecundo y luminoso. Al comenzar este año, qué tal si encuentras un momento de silencio para escuchar en Cristo: “Tú también eres mi hijo amado, a tus hermanos te envío”.


Feliz Solsticio (Mateo 2,1-12)

Feliz Solsticio (Mateo 2,1-12), comentario al Evangelio del 6 de enero de 2018.


No me deja de sorprender que desde posturas políticas en principio críticas con el sistema económico y social establecido – más de izquierdas, por decirlo llanamente-, se tengan reticencias en recordar el fundamento histórico, o si se quiere mítico-narrativo, de las tradiciones navideñas. Tener como centro de la cultura a una familia de migrantes forzados, primero, y de refugiados que huyen de la violencia asesina de un gobernante cruel, después, creo que es una riqueza de nuestra cultura católico-latina que no se debe desaprovechar.

Los cristianos pensamos que Dios pasa por nuestra historia hecho niño pobre, de una familia desahuciada en Belén, y refugiado después en Egipto por motivos de persecución política. La tradición les dio a los magos de oriente que buscaban a un rey insigne y eminente, unos buscadores de la verdad y de la utopía, incluso la categoría de reyes. Con lo cual tenemos desde hace siglos a reyes de diversas las razas arrodillados ante el poder de la debilidad y la pobreza, que genera compasión y solidaridad. Sinceramente no sé qué gaita tocan quienes vacían la fiesta de la ternura y la solidaridad y la hacen fiesta de felicitaciones vacías, consumismo y regalos.

Pero quizás cierta responsabilidad la tenemos nosotros, los creyentes; que en vez de ser los primeros en ir todos los días en busca de quien necesita solidaridad y justicia, en vez de buscar la manera de sortear el control de los gobiernos injustos para ayudarlos, nos hemos dejado robar la Navidad arrastrados por la corriente de superficialidad y consumo. Dios nace pobre, ¿dónde pretendemos ir a buscarlo?
 Y aprovecha estos últimos días para contemplar y compartir
la hermosa catequesis que nos transmite el Belén parroquial.

Vocación de servicio (Lucas 2,41-52)

Vocación de servicio (Lucas 2,41-52), comentario al Evangelio del 30 de diciembre de 2018.

Yo soy de esa generación que ha visto toda la evolución de la familia. De niños y adolescentes, la familia era algo evidente y sin cesuras. No es que todo fuera idílico, había roces y conflictos graves. Ni los malos tratos, ni los abusos dentro del ámbito familiar son inventos nuevos. Pero la inmensa mayoría de los niños vivían en una familia sellada por el sacramento, con todos sus hermanos de padre y madre.

Después vino la ley del divorcio, la normalización de las relaciones prematrimoniales, la extensión de las parejas de hecho, la equiparación legal de las uniones homosexuales con la familia heterosexual, incluso en la adopción de niños: un proceso rápido y disruptivo de la comprensión tradicional de la familia. Pero en medio de tantos cambios, continuaba la idea de que las personas están hechas para mutuamente servirse y apoyarse, que el sentido radical de nuestra vida es el servicio –como la etimología de la palabra familia señala-. Últimamente estamos contemplando un nuevo proceso: parejas que excluyen tener hijos porque su proyecto de vida no está en un amor servicial, sino en el bienestar propio entendido egoístamente (viajes, ropas y copas). Algunos incluso “comprometidos” socialmente, pero con un compromiso que puede interrumpirse a voluntad, en el momento que ellos decidan.

La vida necesita familia, familia donde se viva la vocación al servicio, donde el otro sea un don a cuidar y a entregarle la vida. La Vida engendra familia, siendo ésta sacramento del amor. Dios nace en una familia que ya siempre será Sagrada. Que no te engañen, rechazando crear familia, repudias tu propio ser.

Los Santos Inocentes


Este viernes, 28 de diciembre de 2018, es la Fiesta litúrgica de los Santos Inocentes, y celebraremos la eucaristía a las 19:30 h. En la misa, leeremos la oración a San Judas Tadeo.

Misas de Navidad 2018-2019


MISAS DE NAVIDAD 2018-2019:
Nochebuena...... 20:00 h.
Navidad............ 12:00 h.
1 de enero......... 12:00 h.
5 de enero......... 11:00 h. (la cabalgata es por la tarde).
6 de enero......... 11:00 y 12:00 h.

El resto de los días, nuestra Parroquia mantiene los horarios normales (de martes a sábado, a las 19:30 h. y domingos, a las 11:00 y 12:00 h.).


FELIZ NAVIDAD.

Se para el mundo (Lucas 1,39-45)

Se para el mundo (Lucas 1,39-45), comentario al Evangelio del 23 de diciembre de 2018:

- ¡Hay que ver, María! Tú viniste de tan lejos para ayudarme en el embarazo de mi Juanito, y cuando te toca a ti, estando tan cerca de mi casa, yo ni me entero.

-Tú ya sabes cómo es esto, cuando viene, viene, y no espera a nada. Ya me hubiera gustado poder llegar a tu casa y que hubieras sido la primera en ver a Jesús. Los designios de Dios no los entendemos, pero seguro que tiene su porqué esto de que mi hijo naciera en un pesebre; y un porqué grande.

-¡Qué hermoso es ser madre! Antes de serlo una ni se lo imagina. Los padres también viven algo parecido. Pero las mujeres no sólo hemos tenido esa vida en nuestro interior, la hemos gestado, ha tomado carne de nuestra sangre; la hemos sentido crecer, moverse, comenzar a vivir…

-Es verdad, todo en la maternidad es hermoso, a pesar de lo difícil del parto y lo que viene después; pero lo que más disfruto yo es cuando, como ahora, mama de mis pechos. Ser alimento de tu propio hijo; sentir cómo algo tan pequeñito te busca con ansia y se queda tranquilo al poco de empezar a comer; mirarlo, así, desde arriba muy cerca de tu corazón… Al dar el pecho a mi niño el mundo se para, no hay otra cosa más que él. Es como si Dios hubiese querido que naciéramos débiles y desamparados para que otra persona tuviese la alegría de poder entregársenos y cuidarnos. El mundo es un misterio de amor que vamos descubriendo a cada paso de nuestra vida.

-Bueno, venga; en cuanto acaben estos tragoncetes de mamar os venís con Zacarías y conmigo a la casa; a José ya se lo he dicho.

Posaditas en la Parroquia La Blanca Paloma

El 22 de diciembre de 2018, en la Parroquia de la Blanca Paloma (Sevilla), desde las cinco y media de la tarde, celebraremos la tradición de las Posaditas, como encuentro navideño de todas las comunidades latinas de nuestra Archidiócesis de Sevilla.

Se puede ir andando, por unos minutos. desde la estación de metro de Sevilla Primero de Mayo, para coger por las calles Candelilla y Galaxia.

“Seré como tú” (Lucas 3,10-18)


“Seré como tú” (Lucas 3,10-18): comentario al Evangelio del 16 de diciembre de 2018.

- Ven Marcos. Siéntate un momento que quiero hablar contigo.

- ¿He hecho algo malo Maestro? Si es por la pelea con el hijo de Matías, la culpa la tuvo él; siempre está molestándome con tonterías de niño.

- No te preocupes, yo ya sé que tú tienes 13 años y que vas haciéndote mayor. Por eso quiero preguntarte algunas cosas y saber qué piensas. Hace unos meses te conocí en el Jordán, con tu tío y otros de Cafarnaúm, estabais allí escuchando al profeta Juan. ¿Qué te pareció entonces Juan el Bautista?

- Cuando lo escuchaba me dejaba encandilado, aunque con un poco de miedo; sobre todo cuando decía cosas que yo no comprendía sobre el fuego que vendrá y acabará con todo. Su valentía para denunciar las injusticias de los romanos y los ricachones de los saduceos me ponía los pelos de punta. Pero no me asustaba; más bien me emocionaba. Miraba el rostro de mi padre y de los otros, asintiendo con la cabeza, casi sin pestañear, escuchando aquella voz de trueno… me emocionaba.

- Y de mí, ¿qué piensas?

- Tú eres distinto, Jesús. A ti te gusta jugar con los niños y tratas a todos con respeto y suavidad. Cuando hay que decir verdades, las dices; pero siempre mirando a los ojos y sin gritar. Me encanta cómo explicas las Escrituras, y cuando curas a un enfermo me dan ganas de bailar y cantar. Cuando me abrazas me siento como con mi padre y tus parábolas me dejan siempre cavilando, y… Cuando sea grande yo quiero ser como tú.