Misa del 12 de octubre

En nuestra Parroquia de San José Obrero, este miércoles, 12 de octubre de 2022, día de la Hispanidad, como es festivo, aunque no de precepto, tendremos la misa parroquial a las 11:00 h.

La tradición de la Virgen del Pilar, según documentación del siglo XIII que se conserva en la catedral de Zaragoza, se remonta a la primera hora apostólica. La tradición legendaria asegura que Santiago el Mayor había desembarcado en la Península por el puerto de Cartagena, predicando desde entonces por diversos territorios del país. 

Los documentos dicen textualmente que Santiago, "llegó con sus nuevos discípulos a través de Galicia y de Castilla, hasta Aragón, donde está situada la ciudad de Zaragoza, en las riberas del Ebro. Allí predicó Santiago muchos días y, entre los muchos convertidos eligió como acompañantes a ocho hombres, con los cuales trataba de día del reino de Dios, y por la noche, recorría las riberas para tomar algún descanso". 

En la noche del 2 de enero del año 40, Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando "oyó voces de ángeles que cantaban Ave María, Gratia Plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de mármol". La Santísima Virgen, que aún vivía en carne mortal, le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que "permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio". Desapareció la Virgen y quedó ahí el pilar. El Apóstol Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia en aquel sitio y, antes de que estuviese terminada la Iglesia, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos para servicio de la misma, la consagró y le dio el título de Santa María del Pilar, antes de regresarse a Judea. Esta fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen Santísima.

La devoción del pueblo por la Virgen del Pilar se halla tan arraigada entre los españoles desde épocas remotas, que la Santa Sede permitió el establecimiento del Oficio del Pilar en el que se consigna la aparición de la Virgen del Pilar como "una antigua y piadosa creencia". En 1438 se escribió un "Libro de Milagros" atribuidos a la Virgen del Pilar, que contribuyó al fomento de la devoción hasta el punto de que, el rey Fernando el Católico dijo: "creemos que ninguno de los católicos de occidente ignora que en la ciudad de Zaragoza hay un templo de admirable devoción sagrada y antiquísima, dedicado a la Santa y Purísima Virgen y Madre de Dios, Santa María del Pilar, que resplandece con innumerables y continuos milagros".

El Papa Clemente XII señaló la fecha del 12 de octubre para la festividad particular de la Virgen del Pilar, pero ya se celebraba desde siglos antes en todas las iglesias de España y en los pueblos hispanos.

Tres rasgos peculiares que caracterizan a Ntra. Sra. del Pilar y la distinguen de otras advocaciones marianas. El primero es que se trata de una venida extraordinaria de la Virgen durante su vida mortal. La segunda la constituye la Columna o Pilar que la misma Señora trajo para que sobre él se construyera la primera capilla que, de hecho, sería el primer templo mariano de toda la Cristiandad. Y la tercera es la vinculación de la tradición pilarista con la tradición jacobea; por ello, Zaragoza y Compostela, el Pilar y Santiago, han constituido los ejes fundamentales en torno a los cuales ha girado durante siglos la espiritualidad de España.

La Basílica del Pilar, en Zaragoza, constituye en la actualidad uno de los santuarios marianos más importantes del mundo y recibe continuas peregrinaciones. Ante la Virgen han orado gentes de todas las razas, desde las más humildes, hasta los reyes y gobernantes más poderosos, e incluso pontífices. El grandioso templo neoclásico se levanta sobre el lugar de la aparición, conservándose la Columna de piedra que la Virgen dejó como testimonio, un Pilar que simboliza la idea de solidez del edificio-iglesia, el conducto que une el Cielo y la Tierra, a María como puerta de la salvación.

El día 12 de octubre de 1492 fue precisamente cuando las tres carabelas de Cristóbal Colón avistaban las desconocidas tierras de América, lo que ha motivado que la Virgen del Pilar haya sido proclamada como patrona de la Hispanidad.

Después de la crisis

Evangelio del Domingo

Después de la crisis (Lucas 17, 11-19)


En época de crisis aumenta nuestro fervor religioso. Cuando nada parece que puede ayudarnos, nos acogemos con fe a la presencia siempre firme y misericordiosa de Dios Padre. Pero ¿y después de la crisis qué? ¿Volvemos a nuestra situación de lejanía de lo religioso? ¿Volvemos a vivir con actitudes contrarias a la fe en Jesucristo?

El evangelio de este domingo nos presenta a 10 leprosos que iban en grupo por uno de aquellos caminos cercanos a Jerusalén. Iban en grupo para conseguir la ayuda unos de otros, ya que a otras personas no podían ni acercarse. Ven de lejos a Jesús; han escuchado que hacía milagros; y le gritan desesperados: “Jesús, maestro, ten piedad de nosotros”. Jesús los manda a presentarse a los sacerdotes del templo de Jerusalén; ellos le obedecen y todos quedan limpios. Pero solo uno de ellos vuelve hacia Jesús, se postra ante él y da gloria a Dios.

Ante esto, Jesús dice unas palabras enigmáticas: “¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero? Levántate, vete; tu fe te ha salvado”. 

¿Qué significa esta salvación, que es más que la curación de la lepra? ¿Por qué la actitud de glorificar a Dios, signo de una fe distinta a la fe en el milagro, es la que lo salva?  Aquel leproso volvió a su casa, pero recordaría siempre el rostro de aquel ante quien se postró a sus pies; buscaría saber de él, de sus enseñanzas y de toda su vida.


 

Nada sin fe (Lucas 17, 5-10)

Nada sin fe (Lucas 17, 5-10), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 2 de octubre de 2022, XXVII del Tiempo Ordinario, Santos Ángeles Custodios.

Nada hay en esta vida sin fe. Algunos presumen de no tener fe, pero eso es un absurdo, un contrasentido, una actitud inhumana. Fe es la confianza en el amigo en quien confiamos; fe es entregar el corazón a la persona a la que quieres; fe es poner tu vida completamente al servicio de tus hijos; fe es llenar el alma con la belleza que nos rodea; fe es acoger con sinceridad el sentimiento de compasión por la persona que sufre y disponerte a ayudarla en algo.

Sin fe, los científicos no investigarían la nueva hipótesis que revolucionará nuestra imagen del mundo, y que antes de ser comprobada requiere de años y años de entrega a lo que no saben si ratificarán los experimentos. Sin fe no se entregaría el artista a su intuición estética para captar la esencia de los sentimientos humanos como hasta ahora nunca se había hecho. Cuando nos falta la fe nuestro espíritu languidece. Pero con solo un poco de fe -“si vuestra fe fuera al menos como un pequeño grano de mostaza”, dice el Señor-, caminamos en esperanza. Sin fe el hombre no sería persona.

Vivir en la fe es acoger una existencia plena. Pero la fe, cuando es auténtica, siempre exige entrega y gratuidad. Creemos en lo que es más grande que nosotros; en lo que merece asumir cualquier penalidad; ante lo que, después de habernos entregado por entero, podemos decir: “siervo inútil soy, solo he hecho lo que tenía que hacer”. 

Piensa un poco: ¿Quién merece, en verdad, que le entregues así tu vida?

“Somos lo que damos. Somos Amor”, 2 de octubre

Domingo 2 de octubre de 2022, XXVII del Tiempo Ordinario, ciclo C.

“Somos lo que damos. Somos Amor”. Dios nos llama a concretar la caridad con nuestro actuar, pues cada vez que nos hemos inclinado ante las necesidades de los hermanos, hemos dado de comer y beber al mismo Jesús, hemos vestido, ayudado y visitado al Hijo de Dios. Vivamos la Eucaristía como el banquete del amor y que ella nos ayude a devolverle a Dios algo de lo mucho que nos da, sirviendo a los que sufren. Que seamos ministros de la caridad, no solo en un acto concreto, sino en una vida entregada a los más pobres.

Igual que el Señor viene a nuestro encuentro y se ha inclinado sobre nosotros cuando más nos hacía falta, así también los voluntarios de Cáritas hemos de salir al encuentro de Él, e inclinarnos sobre quienes han perdido la fe o viven como si Dios no existiera, sobre las familias en crisis, sobre los enfermos y los encarcelados, sobre los refugiados e inmigrantes, sobre los débiles e indefensos, sobre los ancianos que viven en soledad... En nombre de la Iglesia, en nombre vuestro, los voluntarios de Cáritas, queremos que, donde haya un hermano necesitado, allí esté nuestra presencia como Iglesia que sostiene y da esperanza.

Pedimos la colaboración de todos en la colecta; muchas gracias por la generosidad.

Textos extraídos del guión litúrgico mensual de Cáritas Diocesana de Sevilla.

Que Dios nos bendiga a todos.

Horario parroquial, desde el 24 de septiembre

 

Horario de misas:

De martes a viernes, a las 19:30 h.

Sábado (vísperas), a las 19:30 h.

Domingo, a las 11:00 h.

 

Horario de apertura:

De martes a viernes: de 10:00 a 12:00 h.; y de 18:00 a 20:00 h.

Sábados y domingos: una hora antes de la misa, hasta su finalización.

Teléfono parroquial: 954.760.091.

Confesión:

Antes de la misa o consultar al sacerdote.

Despacho:
Concertar cita previa.
 

Exposición del Santísimo:

Los jueves, media hora antes de la misa.

Lunes, cerrado.
Horario actualizado con fecha 24 de septiembre de 2022.

El cielo está lleno (Lucas 16, 19-31)

El cielo está lleno (Lucas 16, 19-31), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 25 de septiembre de 2022, XXVI del Tiempo Ordinario.

El cielo está lleno de personas que, habiendo sufrido dificultades sin número en la tierra, ahora están profundamente agradecidas por vivir en la fiesta del amor del Padre.

El evangelio de este domingo nos narra la parábola del pobre Lázaro, un mendigo que murió a las puertas de la casa de un ricachón derrochador, que ni siquiera se dignó mirarlo un solo día. Lázaro fue el cielo; y aquel rico, vano y derrochón, fue al infierno por su falta de compasión.

El cielo está lleno de personas pobres alegrándose, por fin, en la presencia bondadosa del Padre y del Hijo, cantando y bailando con la alegría del Espíritu; también en el infierno habrá algunos, los que, preocupados por miles de estupideces, rechazan la mirada de los pobres y de los que sufren. Lo más terrible de todo es que algunos de estos se llaman cristianos y son devotos de tal o cual imagen...

Nosotros ya sabemos el mandamiento de la nueva alianza: “Amaos unos a otros como yo os he amado, con más ternura y generosidad cuanto más débil y pobre es la otra persona. Este mandamiento es más grande que todas las promesas que hayas podido hacer; es lo que dará eficacia a tus oraciones; es lo que hace aceptable la ofrenda que hagas a Dios". 

Mira al pobre a los ojos y después haz lo que puedas y sea un bien para él.

Misa con nuestros hermanos dominicanos, 24 de septiembre

Retablo dominicano con la imagen de Nuestra Señora de la Merced.

Este sábado 24 de septiembre de 2022, en el que comenzaremos con el horario de misa para el invierno, a las 19:30 h., por el día de la conmemoración litúrgica de Nuestra Señora de la Merced, nos acompañarán una representación de hermanos en la fe de la República Dominicana, país del que esta advocación mariana es Patrona.

Inicio de las catequesis de Poscomunión, 24 de septiembre


Este sábado 24 de septiembre de 2022, a las 12:00 h., en nuestro Templo parroquial de San José Obrero, tenemos la acogida de los niños y sus padres para las catequesis de Poscomunión. Como en años anteriores, durante el curso, seguiremos realizando actividades para los niños, que pueden ser muy buenas para su formación cristiana y humana.

“Pisotean al pobre” (Lucas 16, 1-13)

“Pisotean al pobre” (Lucas 16, 1-13), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 18 de septiembre de 2022, XXV del Tiempo Ordinario, ciclo C.

Estamos viviendo momentos duros para muchas familias. Los precios de los productos básicos no paran de subir; y los sueldos, que subieron un poco hace unos meses, ya dan menos de sí que antes. Con la carestía de la vida, los pobres son más pobres. Muchas familias trabajadoras, en cuanto tienen un problema, --una enfermedad o quedarse en paro uno de los cónyuges- se ven en grandes dificultades para atender al alquiler o la hipoteca, a los gastos de los niños, y a lo necesario para comer.

Pero no todos nos estamos empobreciendo; como siempre, hay quien se enriquece con el sufrimiento y la angustia de los pobres. Así lo decía el profeta Amós: “pisoteáis al pobre, elimináis a los humildes”. Y así se sigue haciendo. Hay grandes empresas que se están enriqueciendo en esta situación; el propio gobierno sanea el déficit del estado a costa de empobrecer a los más humildes. Muchos sufren, y unos pocos atesoran para su propia ruina.

El Reino de Dios, que Jesús inicia con su vida, su muerte y resurrección, es un reino en el que los pobres, todos los pobres, tienen vida, y vida en abundancia. El Señor no quiere un mundo de ricos, sino un mundo en el que todas las personas tengan lo necesario para desarrollarse en libertad. “Nadie puede servir a dos señores; no se puede servir a Dios y al dinero”, dice Jesús. Tiene que llegar el día en los que los humildes del pueblo abramos los ojos y el corazón, y juntos hagamos que en la tierra, como en el cielo, se haga la voluntad del Padre.

Día de la Santa Cruz, 14 de septiembre


En estos tiempos duros para los pobres, celebramos el día de la Santa Cruz el 14 de septiembre. Será un día en el que recemos por quienes participan de cualquier manera de la Cruz de Cristo. La celebración es a las 20:30 h.