Vídeo de la misa del Domingo III de Pascua, 26 de abril


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Misa del Domingo III de Pascua, en nuestra Parroquia de San José Obrero (San Juan de Aznalfarache), el día 26 de febrero de 2020.

Catequesis infantil, 26 de abril de 2020


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Catequesis infantil, con participación de los niños, en este III Domingo de Pascua, día 26 de abril de 2020.

Esperanza viral (Lucas 24,13-35)

Esperanza viral (Lucas 24, 13-35), comentario sobre el Evangelio del 26 de abril del 2020.

¿Vivimos este tiempo de corona-virus apesadumbrados o dando esperanza? El Evangelio es siempre fuente de esperanza. Jesucristo es la esperanza concreta y última de nuestra existencia. Así pues, nosotros, ¿cómo podemos vivir esperanzados y dando esperanza a los nuestros? Quizás para ello tengamos que aprender de Jesús.

Iban dos discípulos, apesadumbrados y desesperanzados, huyendo de Jerusalén por el camino de Emaús; y Jesús Resucitado en persona se puso a caminar con ellos. Cuando se separó de estos dos discípulos su espíritu había cambiado; estaban llenos de esperanza y querían compartirla con los otros. ¿Qué les había ocurrido? ¿Cómo pudo Jesús cambiar tan radicalmente su manera de afrontar la vida y las dificultades?

Lo primero que hizo fue acompañarlos, preguntarles, escucharlos. Lo segundo recriminarles su torpeza: ya tenían que saber que la cruz iba a llegar; ya teníamos que saber que nuestro poder de controlar las fuerzas de la naturaleza es muy limitado, y que viviendo sin responsabilidad y eligiendo a gobernantes irresponsables, los problemas se agravan y se enquistan; también teníamos que saber que la vida, y la vida de cada persona es algo precioso, a cuidar, a valorar y a disfrutar siempre…

Pero se lo iba diciendo de una manera que en vez de entristecerlos o de llenarlos de culpa o de rabia, les iba despertando la esperanza de poder rectificar y de vivir con la serenidad y la responsabilidad, con la cercanía y el afecto que antes les había faltado. Y cuando compartió con ellos el pan de vida, aquellos discípulos volvieron a Jerusalén testimoniando su resurrección, que la esperanza, incluso en dificultad, es necesaria.

Reflexión, 24 de abril de 2020


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Unas palabras sobre la Resurrección, desde nuestra Parroquia de San José Obrero (San Juan de Aznalfarache), en este viernes 24 de abril de 2020.

Vídeo de la Misa del Domingo de la Misericordia 2020


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Misa del Domingo de la Misericordia, II de Pascua, en nuestra Parroquia de San José Obrero (San Juan de Aznalfarache), el día 19 de febrero de 2020.

Catequesis para niños, domingo 19 de abril


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Catequesis para los niños, con participación de los niños de Poscomunión, en este Domingo de la Misericordia, día 19 de abril de 2020.

Octava pascual


Unas palabras sobre la Octava pascual, en este año 2020.

Muchos otros signos (Juan 20, 19-31)

Muchos otros signos (Juan 20, 19-31), comentario sobre el Evangelio del 19 de abril del 2020.

La primera frase del evangelio de San Marcos dice: “Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, Hijo de Dios”. Y algunos biblistas apuntan que no es la primera frase, sino el título de todo el relato evangélico, porque la vida, la predicación y los signos de Jesús, durante su vida pública, fueron solo el comienzo de su Evangelio. Jesús continúa hablando, ahora al corazón de las personas, y continúa realizando signos de liberación y misericordia, ahora de una manera distinta, desde la fe y el compromiso de sus seguidores. Algo así podemos ver también en el evangelio del próximo domingo, que es de san Juan: “muchos otros signos realizó el Señor a la vista de sus discípulos”; y muchos signos sigue realizando el Señor en nuestra vida.

Pero nos puede pasar como al apóstol Tomás, que tan traspasado se sintió por el sufrimiento y la cruz del Señor, que dejó de esperar en Él y se alejó del grupo de los creyentes, y no estuvo en la experiencia de la vida plena que Jesús les comunicó cuando partían el pan, el primer día de la semana. Nos puede pasar también a nosotros que hayamos dejado de esperar la novedad del Señor y su Vida pase a nuestro lado sin que nos ilumine.

Cristo viene a nuestra vida en las llagas de la humanidad herida. ¡Tantas heridas psíquicas, económicas y sociales tenemos unos y otros! Cristo viene, paradójicamente a la vez, entregándonos su paz: “La paz con vosotros”; y enviándonos a su misma misión: “Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo”. La luz de su resurrección nos llena de paz, nos hace acoger nuestras heridas y la de los hermanos con misericordia, y nos hace descubrir cómo vivir siendo amigos y discípulos suyos. Esta es su vida nueva.

Vídeo de la misa del Domingo de Resurrección 2020


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Misa del Domingo de Resurrección, en nuestra Parroquia de San José Obrero, el día 12 de abril de 2020.

Tiempo de Sábado Santo (Juan 20, 1-9)

Tiempo de Sábado Santo (Juan 20, 1-9), comentario sobre el Evangelio del 12 de abril del 2020.

Eran tiempos revueltos, los romanos no tenían grandes problemas en crucificar a otros cuantos más o en hacer alguna pira humana. Los apóstoles y el resto de los discípulos de Jesús estaban asustados, y con razón. Las mujeres tenían más tolerancia de movimientos. Pero cuando María de Magdala les contó que el sepulcro estaba vacío, Pedro y Juan no dudaron en ir corriendo a verlo con sus propios ojos. Era cierto, la tumba estaba vacía, pero a él no lo vieron. Era tiempo de espera.

Como el nuestro, tiempo de enclaustramiento por el temor y la prudencia; tiempo, también, de esperanza. Del Viernes Santo a la Vigilia de Resurrección los creyentes vivimos un tiempo especial de silencio sereno, de espera esperanzada, de acoger las heridas del Señor. Nos dice el Credo de los Apóstoles que Cristo bajó a los infiernos para rescatar de su oscuridad y de la ausencia de la visión de Dios a nuestro primer padre Adán, y con él a toda la humanidad. No sólo a la humanidad empecatada, sino a todos los justos, como el propio José, su padre, o a los profetas.

Muchos dicen que habrá un antes y un después de este periodo de confinamiento; que este tiempo a todos nos hará pensar… Permítanme ser un poco escéptico. Si agotamos este tiempo encadenados al whatsapp y a un sinfín de series, ¿qué cambio podemos esperar? Baja a tus infiernos, aprovecha este tiempo para cambiar la manera que tienes de relacionarte con tu pareja, con tus hijos, con los tuyos; baja a tus infiernos, combate tus demonios, rescata lo mejor que hay en tu corazón.

Allí te espera la alegría de Abraham, de José de Nazaret, de Isaías y Jeremías al ver sus mayores esperanzas cumplidas en Jesucristo Resucitado.