Viernes de Cuaresma, 4 de marzo

En nuestra Parroquia de San José Obrero, los viernes indicados previamente de Cuaresma, después de misa, tendremos el viacrucis como meditación de la pasión de Cristo.

Miércoles de Ceniza, 2 de marzo

En nuestra Parroquia de San José Obrero, el miércoles de ceniza tendremos a las 18:00 h., una celebración de imposición de la ceniza con los niños y sus familias; a las 19:30 h., la misa del inicio de la cuaresma.

La Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la Iglesia para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Es tiempo para arrepentirnos de nuestros pecados y de cambiar algo de nosotros para ser mejores y poder vivir más cerca de Cristo.

La Cuaresma dura 40 días; comienza el Miércoles de Ceniza y termina antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, hacemos un esfuerzo por recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes que debemos vivir como hijos de Dios.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa luto y penitencia. Es un tiempo de reflexión, de penitencia, de conversión espiritual; tiempo de preparación al misterio pascual.

En la Cuaresma, Cristo nos invita a cambiar de vida. La Iglesia nos invita a vivir la Cuaresma como un camino hacia Jesucristo, escuchando la Palabra de Dios, orando, compartiendo con el prójimo y haciendo obras buenas. Nos invita a vivir una serie de actitudes cristianas que nos ayudan a parecernos más a Jesucristo, ya que por acción de nuestro pecado, nos alejamos más de Dios.

Los viernes que se anuncie previamente, después de misa, tendremos el viacrucis como meditación de la pasión de Cristo.

El cinerario parroquial ha sido bendecido

El sábado 26 de febrero de 2022 se bendijo el cinerario de nuestra Parroquia de San José Obrero. Aquí se podrán depositar las cenizas de los difuntos, para que estén en un lugar religioso, de respeto y cercano, para también poder rezar por ellos con esperanza. Nuestro cinerario es gratuito.

Jornada de oración y ayuno, 2 de marzo

 

Este miércoles 2 de marzo, el Papa Francisco ha convocado una jornada de oración y ayuno, para que cese la guerra contra Ucrania.

Puede conocer más sobre esta convocatoria en los siguientes enlaces:

Vatican News.

Cope.

Catholic.

Aciprensa.

“Humor negro” (Lc 6, 39-45)

“Humor negro” (Lc 6, 39-45), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 27 de febrero de 2022.

Don Cegato le dice a Pocoveo: “Ven que te guíe hasta llegar a la casa.” Dando algunos trompicones y tanteando más que avanzando comienzan a caminar. Pocoveo no se fía y se queja a su amigo: “¿Estás seguro de que vamos bien?, mira que no lo veo nada claro.” Después de algunas vueltas sin rumbo se aproximan peligrosamente a un terraplén cercano. Don Cegato aparentando seguridad pisa fuerte; pero cuando el pie se asienta en vacío se agarra a la chaqueta de su amigo y caen los dos uno encima del otro, con el orgullo más magullado que el cuerpo.

Padres enganchados a los móviles que tienen que procurar que sus hijos no estén todo el día jugando a la “play”. Políticos inmaduros y corruptos predicando sensatez y responsabilidad a la ciudadanía. Sacerdotes sin una experiencia profunda ni de Jesucristo ni de la vida pontificando en todo lo que hablan. Los encargados de formar la opinión pública mirando qué opina la mayoría para no equivocarse en lo que gritan y vocean. La isla de las tentaciones o de los famosos o de “a ver quién es más cínico” marca temas de conversación y maneras de relacionarnos. Quien consiente y defiende la pornografía clama contra los abusos y el maltrato a la mujer…

“Si un ciego guía a otro ciego, no tardarán mucho en caer en un hoyo”. El humor negro de Jesús se queda corto para describir esta sociedad superficial y cruel en la que vivimos.

“El (otro) más allá” (Lc 6, 27-38)

“El (otro) más allá” (Lc 6, 27-38), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 20 de febrero de 2022. 

Cuántas veces tenemos la tentación de reducir el Evangelio a una simple regla de sabiduría para la vida; de olvidarnos que el cristiano es alguien que se ha encontrado en su vida con Cristo, y reducimos nuestra fe a unas ideas, a unas normas, a una ideología. Otras veces reducimos nuestra fe a la sola esperanza en el mundo después de la muerte, y la comprendemos al margen y de espaldas a la historia que fatigosamente caminamos. 

Pero Jesucristo siempre nos invita a ir más allá de nuestras ideas, de nuestros intereses y de nuestras propias costumbres. Más allá de nuestros intereses egoístas revestidos de verborrea psicológica; más allá de lo que dicta la sensatez de los acomodados; más allá de la política que se conforma con la desigualdad y la injusticia, y que pacta con la cultura de la muerte. Cristo está más allá, invitándonos a un perdón sin límites, a una entrega sin límites, a una generosidad “hasta que duela”. Cristo siempre nos invita a ir, con él, más allá.

Si solo perdonas cuando se lo merecen; si sólo compartes cuando te fías del que te pide; si solo amas a tus amigos… ¿Qué mérito tienes? Escucha lo que nos dice el Señor:

Amad a vuestros enemigos; haced el bien y prestad sin esperar nada; sed compasivos; no juzguéis y no seréis juzgados; no condenéis y no seréis condenados; dad y se os dará; así tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo; la medida que uséis, la usarán con vosotros.

Coro de niños

Este es el pequeño coro de niños de nuestra Parroquia de San José Obrero, que comenzó hace tres meses y ya anima el canto de la misa de niños. En total, son 10 de niños.

Fotografías de la cena solidaria, 12 de febrero

El sábado 12 de febrero de 2022, en el salón de la Hermandad del Rocío, tuvimos la cena solidaria de la Parroquia de San José Obrero, a favor de Manos Unidas, en este fin de semana de la Campaña contra el Hambre en el Mundo. Participaron unas 60 personas.

Para ver más fotos, haga clic sobre una de las imágenes, o aquí.

Jóvenes con Manos Unidas

Jóvenes de nuestra Parroquia de San José Obrero participaron en la cuestación en favor de Manos Unidas, para el desarrollo de los pueblos más pobres.

El lado sufrientemente humano de la vida (Lc 6, 17-26)

El lado sufrientemente humano de la vida (Lc 6, 17-26), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 13 de febrero de 2022. 

La vida es gozo y alegría, es exuberancia y plenitud. Pero nuestra vida tiene primaveras y otoños; veranos e inviernos; momentos para reír y momentos para llorar. Por eso, la Vida es más que sus momentos de placer o de padecer. Solo el amor es Vida.

Cuando no entendemos esto –y nos cuesta la vida entera entenderlo-, tenemos el riesgo de dejar a un lado lo pobre, lo sufriente y lo sacrificado de la vida para adorar a quien nos promete placer, honores o riquezas; y, entonces, todo lo perdemos. Ay de nosotros, cuando a éstos pretendemos y los convertimos en el norte de nuestra vida. 

Cuando nos desprendemos todo eso, que es vano y superficial, podemos vivir felices en la pobreza y con los pobres; felices en el sufrimiento y con los que sufren; felices en debilidad y con los débiles; nuestros vecinos serán importantes porque son nuestros vecinos; lo mismo que somos importantes para nuestros padres, simplemente porque somos sus hijos. Esa es la vida.

Jesucristo mirando a sus discípulos, pescadores y labradores humildes, pobres trabajadores, cada uno con sus limitaciones, pero con la inmensa riqueza de haber sido elegidos, les dice una frase tan enigmática como revolucionaria y trascendente: “Dichosos vosotros los pobres porque vuestro es el Reino de los cielos”.