A
ti venimos, Señora de Altagracia,
tu pueblo entero te reza en su canción;
te está diciendo que eres nuestra Madre,
que cada hijo te da su corazón.
Tu imagen, Madre, es muy hermosa,
tu rostro bello es una flor;
mas el tesoro que nos ofreces,
no está en tu imagen, está en tu amor.
Cuando nacimos, tu gran ternura,
desde la ermita nos acogió;
en nuestra muerte, queremos, Madre,
en tu regazo, hallar a Dios.
Aunque tus hijos se vayan lejos,
jamás reniegan de tu calor;
tú sabes, Madre, que te recuerdan,
En la alegría y en el dolor.
Te alabamos, Señora, como a una Reina,
entre cantares, como mujer;
y Dios te mira como a su Madre,
como este pueblo te quiere ver.
Oración tras la comunión, 21 de enero
Un nuevo oficio (Mc 1, 14-20)
Un nuevo oficio (Mc 1, 14-20), breve
comentario sobre el Evangelio del domingo 21 de enero de 2024, III del tiempo
ordinario, ciclo litúrgico B.
Sus planes eran otros. Pedro y Santiago
soñarían en tener hijos; Juan, que era más joven, en casarse y fundar su
familia. Pero llegó el de Nazaret y les cambió la vida. “Os haré pescadores de
hombres”, les dijo en un tono que sonaba un poco a broma. ¿Qué significaba
aquello? El tiempo lo diría.
“Pescador de hombres” no consistió en
reclutarlos para formar un ejército o engrosar una secta religiosa. El de
Nazaret constantemente les decía: “A ver qué os parece...; un hombre tenía...”.
Y hacer pensar a las personas no es el camino más rápido para tener asegurada
su obediencia. “Pescador de hombres” tampoco consistió en tenerlos como
servidores suyos, como hacen los grandes señores. El de Nazaret era el primero
cuando había que arrimar el hombro y se cargaba con las tareas más duras e
ingratas.
Para pescar peces hay que mojarse, y para
pescar hombres hay que comprenderlos y amarlos. A las personas se nos pesca
cuando nos sabemos comprendidos y acogidos, cuando se nos ofrece un camino de
bondad concreto que recorrer, y cuando quien hace todo eso se muestra débil y
humilde, necesitado de nosotros. Pescar hombres con las redes del amor de Dios,
que no enredan, sino que llenan de paz y dan libertad. El Señor nunca manipula;
nos muestra en algunos momentos su rostro, pero después deja que lo busquemos y
lo encontremos en libertad.
¿Estamos actuando así quienes decimos actuar en su nombre?
“Rellamada” (Jn 1, 35-42)
“Rellamada” (Jn 1, 35-42), breve
comentario sobre el Evangelio del domingo 14 de enero de 2024, II del tiempo
ordinario, ciclo litúrgico B.
No se tiene fe por una decisión ética, ni
por creer en unas verdades convincentes. La fe es un encuentro personal con
Cristo, que nos ilumina y le da un sentido nuevo a toda nuestra vida. Los
profetas acogieron ese encuentro como una llamada. El Señor irrumpía en sus
vidas y les encargaba una misión ante el sufrimiento o el pecado de su pueblo.
Ante la presencia del Señor, se sorprendían y se reconocían indignos e
incapaces, pero el Señor insistía, les prometía su ayuda y los liberaba de las
parálisis que les impedirían llevar adelante la misión.
Encuentro inesperado, ayuda que sorprende,
misión en favor del pueblo... La llamada que Dios te hizo también fue así. Tal
vez se te olvidó, porque los sentimientos primeros se pasaron, pero cada uno de
nosotros, cada creyente, tenemos en nuestra historia de fe una serie de
encuentros personales con el Señor, en los que nos ofrece participar de su vida
y su misión. Las mediaciones son varias: un fracaso amoroso, como en el profeta
Oseas; la indignación ante la injusticia, como en el profeta Amós; el rechazo a
la religiosidad popular vaciada por la hipocresía, como Isaías; el grupo de
amigos que llevó al encuentro con Jesús, como Pedro o Natanael; el testimonio
de alguien a quien respetas y consideras tu maestro, como Juan y
Andrés...
Todos los creyentes tenemos esos momentos de encuentro personal con el Maestro; y quizás tú necesites renovar el tuyo. Dedícale un rato, y que la humildad y el anhelo te guíen.
Nuestra Parroquia en el Semanario Diocesano, 14 de enero
A continuación, ofrecemos el enlace para descargarse el ejemplar completo de este semanario diocesano:
https://docs.google.com/gview?url=https://www.archisevilla.org/?wpdmdl=145171
Oración tras la comunión, 14 de enero
Oración tras la comunión, domingo 14 de enero de 2024:
Dichosos, los que oísteis la llamada
al pleno seguimiento del Maestro;
dichosos, cuando puso su mirada
y os quiso para amigo y compañero.
Dichosos, si abrazasteis la pobreza,
para llenar de Dios vuestras alforjas;
para seguirle a Él con fortaleza,
con gozo y con amor a todas horas.
Dichosos, mensajeros de verdades,
marchando por caminos de la tierra;
predicando bondad contra maldades,
pregonando la paz contra las guerras.
Dichosos, del perdón, dispensadores;
dichosos, de los tristes, el consuelo;
dichosos, de los hombres, servidores;
dichosos, herederos de los cielos.
Amén.
Anegados de gracia (Mc 1,7-11)
Anegados de gracia (Mc 1,7-11), breve
comentario sobre el Evangelio del domingo 7 de enero de 2024, fiesta litúrgica
del Bautismo del Señor, ciclo litúrgico B.
De la mano del Padre brota Amor Inefable
hacia su Hijo: el Espíritu; que lo convierte en agua y lo anega por entero
corazón y piel, mente y espíritu, ojos y manos; un agua que, a través del
cuerpo del Hijo, de su carne anhelante y serena, todo lo purifica. El Jordán,
tantas veces túrbido por la tierra y el cieno, se muestra límpido y
transparente, azul y cristalino. Juan el Bautista, con ojos abiertos y gozosos
de admiración, lo contempla casi incrédulo: sus manos y una pequeña concha
están siendo los instrumentos que usa Dios para comunicarnos la pureza de su
gracia.
¿Quién pudiera imaginar que el Hijo de
Dios se pusiera en la fila de los pecadores para recibir el bautismo de
conversión al que Juan había llamado desde el desierto? ¿Quién pudiera imaginar
que unas comunidades débiles y pequeñas como las nuestras, compuestas de
pecadores, sin los grandes y los sabios de este mundo, pudieran se cauce de la
gracia y la amistad con Dios, que trae la alegría al corazón y la paz a nuestro
mundo?
Contemplar el rostro humilde, bondadoso y sereno de Cristo en el Jordán, nos llena de la alegría de la fe; saber que nosotros hemos de ser como el Bautista, instrumentos para que muchos acojan la verdad y la gracia de Dios, nos hace conscientes de nuestra dignidad y nuestro pecado. Nos consuela saber que también nosotros hemos sido bautizados en las aguas cristalinas del Jordán, en la pila bautismal de nuestras parroquias; y que es Él, en nosotros, quien realiza el milagro de la fe y el sacramento.
Oración tras la comunión, 7 de enero
Oración tras la comunión, fiesta del Bautismo del Señor, 7 de enero de 2024.
A la orilla del Jordán,
descalza el alma y los pies,
bajan, buscando pureza,
doce tribus de Israel.
Bajan hombres y mujeres,
pobres y ricos también,
y Juan, sobre todos ellos,
derrama el agua y la fe.
Mas ¿por qué se ha de lavar
el autor de la limpieza?
Porque el bautismo hoy empieza,
y él lo quiere inaugurar.
Juan es gracia y tiene tantas,
que confiesa el mundo de él
que hombre no nació mayor,
ni delante ni después.
Y para que hubiera alguno
mayor que él, fue menester
que viniera a hacerse hombre
la Palabra que Dios es.
Esta Palabra hecha carne,
que ahora Juan tiene a sus pies,
esperando que la lave,
sin haber hecho por qué.
Y se rompe todo el cielo,
y entre las nubes se ve
una paloma que viene
a posarse sobre él.
Y se oye la voz del Padre,
que grita: «Tratadlo bien;
escuchadle, es el Maestro,
mi hijo querido es».
Y así Juan, al mismo tiempo,
vio a Dios en personas tres:
Voz y Paloma, en los cielos,
y al Verbo Eterno a sus pies. Amén.
Oración tras la comunión, 6 de enero
Oración tras la comunión, solemnidad de la Epifanía del Señor, 6 de enero de 2024.
Reyes que venís por ellas,
no busquéis estrellas ya,
porque, donde el sol está,
no tienen luz las estrellas.
Mirando sus luces bellas,
no sigáis la vuestra ya,
porque, donde el sol está,
no tienen luz las estrellas.
Aquí parad, que aquí está
quien luz a los cielos da:
Dios es el puerto más cierto,
si habéis hallado puerto,
no busquéis estrellas ya.
No busquéis la estrella ahora:
que su luz ha oscurecido
este Sol recién nacido
en esta Virgen Aurora.
Ya no hallaréis luz en ellas,
el Niño os alumbra ya,
porque, donde el sol está,
no tienen luz las estrellas.
Aunque eclipsarse pretende,
no reparéis en su llanto,
porque nunca llueve tanto,
como cuando el sol se enciende.
Aquellas lágrimas bellas
la estrella oscurecen ya,
porque, donde el sol está,
no tienen luz las estrellas.
Amén.
Domingo de Cáritas, 6 y 7 de enero
Mensaje de nuestra Cáritas parroquial de San José Obrero, en este mes de enero de 2024:
Abrimos el año con muchos deseos de paz,
salud y solidaridad para todos. En este Domingo, que celebramos el bautismo del
Señor y nuestra propia identidad como hijos de Dios y seguidores de Cristo:
como cristianos no podemos olvidarnos de los preferidos del Señor, de los
pobres.
No deberíamos poder vivir tranquilos sin
pensar que nuestros hermanos comen todos los días, tienen techo donde
cobijarse, mantas para no tener frio, promoción laboral para poder alimentar a
sus familias y derechos mínimos, para poder vivir como personas con dignidad
Es nuestra obligación recibir a aquellas
personas que escapan de sus países poniendo en peligro sus vidas, simplemente
por mejorar la de sus hijos. Deben encontrar en nosotros el rostro de Cristo
que les consuele.
Es mucho lo que hacemos, pero más lo que
nos queda por hacer. Cáritas Diocesana y todas las Cáritas parroquiales
trabajan sin descanso para aliviar tanta carencia y tantos problemas de
nuestros hermanos. Gracias a tantos voluntarias y voluntarios y su trabajo
desinteresado, que acercan lo básico a muchas familias de nuestro pueblo.
Pero tú también eres una parte importantísima
en esta labor ineludible. Tu aportación, tu generoso donativo y tu visibilidad
a los que menos tienen, dan luz a nuestro trabajo. Os agradecemos vuestra
generosidad para nuestra Cáritas en esta Navidad y os deseamos un año lleno de
salud y amor para vosotros y vuestras familias.
Especial mención a la Fundación de los
Supermercados MAS, Cáritas de la Parroquia de los Remedios de Sevilla, a los
grupos de jóvenes de la parroquia, a la Universidad San Pablo CEU, a la
Hermandad de los Ángeles, a la Hermandad del Rocío y su grupo de mujeres y a
todos los que, con vuestro granito de arena, habéis alegrado la Navidad de
muchos.
Que Dios os bendiga.
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Con la solemnidad del Bautismo del Señor
finalizamos el tiempo de Navidad y Epifanía, para dar comienzo el tiempo
ordinario. Entrar en la vida de Jesús, en la vida trinitaria, es el primer paso
que todo seguidor de Jesús tiene que dar. Con Él manifiesta su voluntad de ser
y actuar como el Maestro. El bautismo de Jesús, como el nuestro, fue un
bautismo en el espíritu, donde el Padre nos acoge en la vida como hijos.
Como bautizados, que participamos de la
misma Vida y del mismo Espíritu del Señor, Dios nos llama a trabajar para que
el Reino de Dios se vaya abriendo paso entre nosotros, con signos de su amor
salvador por todas las personas. Y así queremos servir desde nuestra Cáritas
parroquial, poniendo en el centro de nuestras intenciones la respuesta a la
llamada de los hermanos pobres y necesitados. Por ello, una vez más, os pedimos
vuestra colaboración generosa en la colecta que será destinada a las labores de
Cáritas.
Textos del guión litúrgico de Cáritas Diocesana de Sevilla para el primer domingo de enero de 2024.
Horario de misa, del 5 al 7 de enero
Feliz año nuevo para nuestra Comunidad parroquial de San José Obrero. Como terminó el año pasado, nuevamente, dos días simultáneos nos invitan a honrar a Dios, en Su Hijo Jesús: la solemnidad de la Epifanía del Señor (la manifestación del Señor, la fiesta más antigua del Cristianismo) y la fiesta litúrgica del Bautismo del Señor, que coincide con la misa dominical. El horario de misa entre el viernes 5 y el domingo 7 de enero de 2024 es el siguiente:
El viernes 5 de enero (vísperas de la Epifanía del
Señor), la misa será a las 11:00 h.
El sábado 6, día de la Epifanía del Señor, la
misa será a las 12:30 h.
Por la tarde del sábado 6, la misa de vísperas de la
fiesta litúrgica del Bautismo del Señor, será a las 19:30 h. (horario habitual
de invierno).
El domingo 7, con la fiesta litúrgica del Bautismo del Señor, vuelve ya el horario habitual de invierno, a las 11:00 y 12:30 h.
Si quiere saber más sobre la solemnidad de la Epifanía del Señor, haga clic aquí.









