La Cruz de Lampedusa en nuestra Parroquia







Domingo 19 de enero de 2020, contamos con el privilegio de tener en nuestra parroquia la Cruz de Lampedusa, y realizaremos las siguientes actividades:
- Rezo de Laudes, a las 10:00 h.
- Misas, a las 11:00 y 12:00 h.
- Vigilia con la Cruz, de 17:30 a 18:30 h.



La Cruz de Lampedusa fue realizada por inspiración de Papa Francisco con maderas de los naufragios de los migrantes que intentando cruzar el Mediterráneo encuentran una muerte injusta y prematura. La primera salida que hizo el Papa del Vaticano fue a Lampedusa, una isla italiana donde recalan las pateras que llegan de Libia. La semana anterior habían muerto ahogados más de 200 migrantes que huían del hambre y la violencia. Desde entonces el Papa envió esta cruz para que oremos y meditemos en la cruz de Cristo desde los sufrimientos de nuestros hermanos.

Después de Sevilla saldrá de España e irá a Francia, por lo que es una oportunidad única de unirnos a la oración del Papa y de toda la Iglesia.

Os esperamos a todos.



Tradicionales y progresistas (Juan 1,29-34)

Tradicionales y progresistas (Juan 1,29-34), comentario del Evangelio del 19 de enero del 2020.


Juan, el Bautista, era un antiguo; perdónenme que lo diga, así, con trazo grueso. Juan guardaba el perfil de los profetas antiguos; vivía una vida ascética, rehuía las ciudades –donde se daban cita la corrupción y el vicio--, se permitía encarar e interpelar moralmente a los más relajados de la sociedad de su tiempo. Su denuncia de la corrupción de moral sexual de Herodes lo llevó a la muerte. Su familia tenía cierto “viso”, su padre era sacerdote y oficiaba por turno en el Templo de Jerusalén. Pero era un antiguo de los buenos, de los coherentes a carta cabal, de los que no se “casan” con el poder, ni se arriman al sol que más calienta, de los que tratan al pobre y al rico con la misma actitud de sinceridad y de respeto; de los que buscan sinceramente la voluntad de Dios en su vida y se ponen incondicionalmente a su servicio.

Lo más grande que hizo Juan fue descubrir y señalar a Jesús, el de Nazaret, un aldeano sin estudios, como el enviado de Dios. Y esto, a pesar de que Jesús (perdónenme de nuevo la simplificación), era demasiado moderno para sus criterios. Jesús en vez de retirarse al desierto iba de ciudad en ciudad; en vez de mostrarse ascético y distante, gustaba de dialogar y reír entre la gente; en vez de recriminar y reñir, en cuanto veía la actitud de arrepentimiento de una persona la acogía, la perdonaba, restañaba sus heridas y la devolvía sanada a su vida. Interpretaba la ley del descanso semanal de forma flexible, y hasta defendía a adúlteras, publicanos y prostitutas. Todo esto hizo dudar a Juan, que mandó a preguntarle si él era el que tenía que venir o teníamos que esperar a otro. Jesús le respondió con lo esencial del evangelio: “Mi misión es que los cojos anden, los ciegos vean, que las personas recuperen su dignidad y que a todos se les anuncie la esperanza de que Dios es Padre de Bondad”.

¡Pero hay tanto orgullo vano que nos impide mirar lo esencial…! Nos dividimos, nos criticamos y el Evangelio, sin anunciar.

Clases de español


Clases español para inmigrantes, durante el curso 2019-2020, en nuestra Parroquia, los miércoles y jueves, de 19:30 a 20:30 h.

Número parroquial


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Sorpresa de Bautismo (Mateo 3,13-17)

Sorpresa de Bautismo (Mateo 3,13-17), comentario al Evangelio del 12 de enero de 2020.


Podemos imaginarnos a Jesús, ya como hombre maduro de más de 30 años, yendo hacia el Jordán para simbolizar su paso a la vida pública de manos de Juan el Bautista, el último de los profetas. Pero no fue así. La experiencia del bautismo significó para Jesús una novedad, podríamos decir que una sorpresa. No fue algo premeditado, sopesado, controlado. Tan de sorpresa le pilló que después tuvo que ir al desierto 40 días a asumir personalmente la misión que allí se le había entrañado.

La vida espiritual es así. Dios no espera a que estés maduro, a que lo tengas todo claro. Te llama, te inunda con su presencia, te hace ver la hermosura de la misión y, después, deja que lo madures y lo asimiles, y veas cómo tienes que ir respondiendo a su llamada.

Vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él. Y vino una voz de los cielos que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».

“Tu Espíritu se ha posado sobre mí y permanece en mí. Pero, ¿qué significa que soy tu Hijo amado?, ¿cómo tengo que vivir a partir de ahora?, ¿qué camino es el que tengo que asumir para mostrar que siendo Hijo del Padre soy Hermano de todos para rescatar a muchos? ”

La llamada que Dios nos hace no nos pertenece, somos nosotros los que le pertenecemos a ella porque le pertenecemos a Dios. Cada día somos arrostrados por un Dios que nos intima para que vivamos en el viento de su llamada y nuestra misión. Esto es ser hombre, ser mujer, ser Persona.

Lo que solo la fe ve (Mateo 2,1-12)

Lo que solo la fe ve (Mateo 2,1-12), comentario al Evangelio del 6 de enero del 2020.

Nadie pudiera imaginarse que el Hijo de Dios, el Señor del Universo pudiera venir al mundo en una casa humilde y sencilla, como los más pobres de su pueblo. Si los Sabios de Oriente no hubiesen caminado guiados por una estrella, nunca hubieran encontrado al salvador. Pero fue una pequeña luz que parecía perdida entre las infinitas luminarias del firmamento la que los guió. Ellos buscaron al Niño, sobrepasaron obstáculos y dificultades, pero sin la estrella nunca lo hubieran encontrado.

La fe es para todos los creyentes esa luz que nos guía en nuestra vida y que nos hace ver, en medio de las dificultades y los sinsabores, el camino de la vida. El sol de la razón ilumina con más fuerza, ciertamente; pero no discrimina, no discierne, no nos hace ver lo importante de las distracciones, la publicidad superflua de lo verdaderamente necesario. La luna de los sentimientos nos llena de ilusión o de melancolía, parece que nos saca de nosotros mismos, pero los sentimientos siempre son egocéntricos.  Parece que fue una rara confluencia entre Júpiter y Saturno la que llamó la atención de aquellos sabios, los puso en camino, a la búsqueda de quien tiene respuesta al sentido de nuestra vida.

En medio de los pobres y los explotados, entre los que tienen que vivir hacinados porque no pueden pagar una vivienda, entre los que tienen mala fama y peor pinta, entre los forasteros y refugiados, entre las familias que necesitan ayuda…  allí encontraremos al Rey de Reyes, al Hijo de Dios, al Que se Entrega para darnos vida –oro, incienso y mirra-.


Horario de Misas de Navidad y Año Nuevo


Horario de Misas de Navidad 2019 y Año Nuevo 2020 en nuestra Parroquia de San José Obrero, en San Juan de Aznalfarache:

- Nochebuena, martes 24, a las 20:00 h.

- Navidad, miércoles 25, a las 12:00 h.

- Día de la Sagrada Familia:
       · Sábado 28, a las 19:30 h.
       · Domingo 29, a las 11:00 y 12:00 h.

- Día de María Madre de Dios, miércoles 1, a las 12:00 h.

- Día del Dulce Nombre de Jesús, viernes 3, a las 19:30 h.

- Día de la Epifanía del Señor, lunes 6, a las 12:00 h.

Cáritas enero de 2020

Dios ha puesto su tienda entre nosotros. Se ha religado con la historia humana, para que no nos perdamos en la oscuridad de la noche ni la sed del desierto pueda asolar nuestras vidas. Nadie sin luz, nadie sin amor, nadie sin esperanza, nadie sin vida. Tengámoslo también presente durante esta colecta, que hoy se destina a la atención de los hermanos más necesitados, y traduzcamos nuestra alegría en abundante generosidad.


«El agente de la caridad de ser consciente de este misterio: su acción, su palabra, su testimonio, su gesto, es Palabra de Dios que está hablando al mundo. Vuelca la Palabra recibida en acción, predica prescindiendo de las palabras, y esto quizás exige mayor riesgo en comportamiento. Quien actúa en el ámbito de la caridad no debe tener pudor de atribuirse a sí mismo esa capacidad de predicar a Jesucristo por medio de su actividad, puesto esto dota a la acción caritativa de otra dimensión. Quien practica la caridad está predicando y testimoniando ya a Jesucristo. El agente de la caridad es mediación, y esto lo perciben quienes lo ven.

El agente de la caridad teje un espacio de encuentro, de ternura, donde lo que se juzga son los actos, más que las palabras, La entrega gratuita, al servicio del otro, se convierte en testimonio del amor de Dios por nosotros. Dios actúa a través nuestro. Quien practica la caridad se convierte en el amor de Dios en acción, pues el amor de Dios por su creación, por su criatura, ha de ponerse en acto...

El servicio de la caridad lleva en ocasiones a situaciones de desánimo, de pérdida del sentido, de dolor o desesperanza. Hoy se habla con frecuencia del desgaste de los cuidadores, del cansancio y agotamiento que lleva a veces a la renuncia. Recurrir a la Escritura deviene fundamental en los momentos más duros; aquellos en los que el agente de la caridad tiene que enfrentarse a los sentimientos de angustia y de desconfianza que inevitablemente provocan en ocasiones la experiencia de escasez, de dolor y de fracaso. Volviendo a la Escritura, uno se encuentra con ese amor primero, ese amor gratuito, inconmensurable, de Dios, que nos ama inagotablemente a todos y cada uno de nosotros y, desde ahí, descansa. El agente de la caridad podrá transformar así el desasosiego en esperanza. Esta esperanza se apoya, en efecto, en la confianza en que Cristo se halla vivo y presente en realidades trágicas a que nos enfrentamos. El agente de la caridad no desespera, pues confía en las palabras de Jesús: el reino de Dios está cerca.

La Palabra se hace familia (Mateo 2,13-23)


La Palabra se hace familia (Mateo 2,13-23), comentario al Evangelio del domingo 29 de diciembre del 2019.

¡Cómo estaría la vida en Galilea para que José decidiera emigrar con su mujer y su niño recién nacido a Egipto! ¡Cómo estarán Nicaragua, Venezuela o los países del Sagel para que decenas de miles de personas jóvenes arriesguen su vida para venir a Europa a ser, muchas veces, discriminados y explotados! La vida en Egipto no se las prometía fácil, pero era mejor que la violencia reinante en Judea. Las historias de las familias pobres se parecen tanto unas a otras…

No puede dejar de sorprendernos (admirarnos, sobrecogernos, anonadarnos, maravillarnos) que el Verbo de Dios se hiciera carne para salvarnos. Siendo como somos unos seres vivos frágiles y caducos, con tantas más debilidades que fortalezas, tan sujetos a profundas limitaciones biológicas, hormonales y culturales, ¿cómo es que Dios mismo quiso asumir nuestra naturaleza humana para ofrecernos la posibilidad de elevarnos a su amor y libertad? El amor de Dios es un misterio que nos desborda desde la creación hasta la redención. Nos sobrepasa el poder y la hermosura de la Naturaleza; nos hace sentir pequeños y grandes, a la vez, el milagro de la vida y la sonrisa de un niño; nos deja mudos que el Altísimo acepte entrar hasta lo más profundo en nuestra historia de debilidad y de injusticias para darnos la esperanza que nos trasciende. Pero así quiso que fuera.

Dios quiso que su Hijo fuera la Vida del mundo haciéndose, antes que nada, hijo de familia pobre y migrante; lo hizo nacer donde la vida tiene una mayor densidad y riqueza; donde el espíritu humano se hace por necesidad y amor: cuidado y caricia, miedo y esperanza, debilidad y fortaleza, en una familia de refugiados emigrantes. ¿Puede haber mayor signo de credibilidad en lo imposible de comprender?


Misa a San Judas Tadeo, diciembre de 2019

La misa en honor a San Judas Tadeo, correspondiente a este mes de diciembre de 2019, se celebra este viernes 27, a las 19:30 h.