Cena solidaria, 12 de febrero
El sábado 12 de febrero de 2022, tras la celebración de la misa de 19:30 h., tenemos la cena solidaria en favor de los proyectos de Manos Unidas, en el salón de la Hermandad del Rocío. El precio simbólico es de 5 euros o lo que se pueda aportar. Durante el acto, nos informarán de la necesidad de comprometernos con los más pobres.
El poder del amor, febrero 2022
El poder del AMOR.
Llega un nuevo fin de
semana (5 y 6 de febrero de 2022), que nuestra iglesia Diocesana dedica a Cáritas Parroquial. En la
nuestra seguimos con un nivel importante de acogida y de entregas de alimentos
a muchos que siguen pasando hambre física y carencia de todo.
Poco a poco, y con el cariño
que nuestros voluntarios le ponen a su trabajo, estas acogidas van
profundizando en todas las necesidades que nuestros usuarios traen, intentando
que nuestra ayuda sea cada vez más integral.
Pronto pondremos en
marcha un proyecto socioeducativo dedicado a los niños, en colaboración con la
Universidad San Pablo CEU y con la ayuda de nuestra Hermandad de los Ángeles. Así
daremos una nueva oportunidad en muchos aspectos a niños que, por su entorno
empobrecido, pueden no tener la oportunidad que merecen. Gracias a la
fuerza que Dios nos da, a vuestra oración y vuestra ayuda económica, podremos
llevarlos a cabo
Sé generoso y ayúdanos a
ayudar. Mil gracias y que el Señor y su Madre os bendigan.
Toda la vida en dos claves (Lc 5, 1-11)
Toda la vida en dos claves (Lc 5, 1-11): Breve comentario sobre el Evangelio del domingo 6 de febrero de 2022.
La clave de la vida es escuchar la llamada que Dios te
hace en la transparencia de lo cotidiano. El día a día va mostrándonos, si nos
paramos un poco, en qué se ha de resolver nuestra vida. El profeta Isaías la
descubrió en el templo, en una experiencia profunda de oración; Pedro, el
pescador de Galilea, cuando descubre que tenía, delante de él, a alguien más
grande de lo que podría imaginar; Saulo de Tarso la descubre ante el hastío y
la contradicción de perseguir sin misericordia en nombre del Dios de la Misericordia.
Si somos capaces de escuchar qué nos pide Dios y acogerlo, toda nuestra vida
transcurrirá, con problemas y dificultades, pero con la certeza íntima de estar
viviendo nuestra propia vida.
Pero después de esa opción fundamental, después de haber
acogido la vocación de Dios que cimienta nuestra vida, tenemos que seguir
atentos a las llamadas concretas que nos hace en las situaciones y personas que
nos encontramos. ¿De qué sirvió escuchar la llamada a ser madre si, después,
sabes más sobre la última telenovela turca que sobre la vida de tus hijos?; ¿de
qué sirvió que le consagraras toda tu vida a Dios, si después esquivas el
compromiso, disimulas tu orgullo y sólo buscas la comodidad? Cada día tiene un
reto, cada día tiene su afán.
Alguna vez, cuando Dios llamó a tu puerta, tenías puestos
los auriculares; pudo pasar, pero no lo escuchaste. Ese es el reto: ponerse en
modo escucha.
Amar en el conflicto (Lc 4, 21-33)
Amar en el conflicto (Lc 4, 21-30), breve comentario sobre el evangelio del domingo 30 de enero de 2022.
Amar cuando todo va bien, no es difícil; aunque siempre se requiere generosidad y madurez. Pero cuando llega el conflicto, la amistad, la hermandad y el amor de pareja se resienten.
Fue fácil amar a Jesús en las bodas de Caná, cuando el vino y la alegría empujaban al entusiasmo; fue fácil admirarlo cuando curaba a paralíticos y leprosos, o cuando daba de comer a las muchedumbres; era fácil admirarlo cuando contando parábolas y hablando palabras de sabiduría enseñaba a pensar. Pero cuando sus enseñanzas son críticas con la cultura de su tiempo, cuando no todos están de acuerdo con su palabra y comienzan las críticas y las amenazas es más difícil seguir estando a su lado.
Jesús nunca deja de amarnos; ni cuando nos ve enfermos y debilitados, o cuando recaemos en el pecado; ni siquiera cuando nos ponemos en su contra. Él amó a Pedro, incluso en sus negaciones; y a Judas en la traición. Su amor fue tan lejos que a todos dejó atrás.
Para nosotros es imposible amar así. Solo
cuando nos entrega su Espíritu nos capacita para amar, también, en el
conflicto: respetando al que está contra nosotros o nuestras ideas o nuestras
acciones, pero sin dar marcha atrás en las convicciones que cimientan nuestra
vida; dispuestos a reconocer en qué nos hemos equivocado, pero conscientes de
que no podemos renunciar ni a la fe que tenemos, ni a manifestarla con nuestras
palabras y nuestra vida.
Misa a la Patrona, en San Juan Bautista, 20 de enero
Este jueves, 20 de
enero, la celebración de la misa parroquial es en la Parroquia de San Juan
Bautista, en el segundo día del Triduo a nuestra Patrona de San Juan de
Aznalfarache: Nuestra Señora de la Paz. Comienza a las siete de la tarde.
Invitamos a asistir
a todos los parroquianos, feligreses y vecinos.
El pueblo de la Palabra de Vida
Evangelio del Domingo
El pueblo de la Palabra (Lc 4, 14-21)
El pueblo de Dios en la Primera Alianza se alimentaba de un pasado memorable: Dios los había sacado de la esclavitud y la opresión a través de la gesta liberadora de Moisés. Pero lo que les daba consistencia como pueblo era la Ley de Dios. Una ley que habla de respeto y de mutua ayuda, una ley que busca la justicia y la solidaridad con el extranjero y los más pobres. Una ley que el mismo Dios de la misericordia y del perdón les había concedido.
La Iglesia, nuevo pueblo de Dios, reúne a personas de distintos países y culturas; pero tenemos en común ser llamados a una comunión íntima y comunitaria con Jesucristo; una comunión que nos hace procurar vivir con honestidad y dignidad nuestra propia vida, desear profundamente que todos tengan vida, y construir un mundo más justo. El relato “mítico” que nos identifica es el de un hombre que, siendo Dios, se entregó para salvarnos a todos. Por eso todo cristiano vive no para sí mismo, sino queriendo entregarse, en Cristo, a los demás.
Un pueblo cristiano no excluye, no margina, no condena; con todos comparte el pan y el vino de la Palabra de Vida.
Vida en abundancia (Jn 2, 1-11)
Vida en abundancia (Jn 2, 1-11), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 16 de enero de 2022.
El primer signo que realiza Jesús en el
evangelio de san Juan, como Mesías y Salvador, nos puede parecer sorprendente:
en las bodas de una familia amiga, hace que no falte el vino para que la
alegría de aquellas familias pobres y sencillas no se interrumpa.
Entendemos bien los signos con los
enfermos: es una situación tan dura que a todos nos conmueve. Con el signo de
la multiplicación de los panes ocurre algo parecido: el pan es lo más necesario
para la vida. Hasta el signo de la expulsión de los mercaderes del Templo de
Jerusalén tiene la justificación de deslegitimar una religión centrada en lo
meramente religioso alejado y opuesto de la vida.
En Caná de Galilea, Jesús nos muestra que
su evangelio es buena noticia para lo concreto de nuestra vida; que quiere la
felicidad de los pobres y sencillos, de todos; que su salvación no es meramente
religiosa –de oraciones, misas y cultos-; sino que es la salvación que quiere
un padre bueno para sus hijos: que vivan felices, que su felicidad sea el bien,
y que si tienen problemas que los afronten con esperanza y fortaleza. La
salvación que nos trae Jesús es la salvación de quien nos ama; y, en último
término, es su amor mismo el que nos salva.
Por eso, nada verdaderamente humano queda
fuera de la mirada entrañable y acogedora de Jesucristo; nada verdaderamente
bueno y justo puede quedar fuera de las preocupaciones de la comunidad
cristiana.
Si yo me encontrara una Estrella (Mt 2, 1-12)
Si yo me encontrara una Estrella (Mt 2, 1-12), breve comentario del Evangelio del jueves 6 de enero de 2021, solemnidad de la Epifanía del Señor.
De manera sorprendente, el evangelio de san Mateo narra
que, en los primeros años de la vida de Jesucristo, unos sabios, venidos de
tierras lejanas, llegaron al mesías niño para adorarlo y ofrecerle oro,
incienso y mirra. Es inaudito que un simple recaudador de impuestos haya
conseguido forjar una narración de tanta fuerza imaginativa y popular. Aunque
no es la única sorpresa de este tipo que nos reserva Mateo en su evangelio: las
bienaventuranzas son otro ejemplo de su capacidad para transmitirnos la fuerza luminosa
que él mismo acogió de Jesucristo.
Aquellos magos de oriente desaparecieron y la vida de
Jesús y su familia continuó siendo la de unos aldeanos pobres de Galilea. Pero
en ellos no pudo borrarse la impresión de ver la omnipotente debilidad de Dios
hecho niño; y en María y José, nada pudo hacer olvidar que no solo ellos sabían
de la misión incomprensiblemente grande de aquel niño.
Cuando nosotros encontramos la estrella de la fe, que
llena el corazón y la vida, todo cambia sin que haya cambiado nada. En todo
vislumbramos motivos de esperanza. Toda nuestra vida se convierte en misión; y
en todo momento nos sentimos acompañados –compartiendo el pan- con el que le da
sentido a la historia y nuestra vida.
Horarios especiales entre el 3 y el 6 de enero de 2021
Comunicado parroquial del domingo 2 de
enero de 2022:
Lunes 3, día del
Dulce Nombre de Jesús, tenemos misa a las 19:30 h. La Hermandad de los Ángeles
tendrá expuesto el altar de culto a su titular.
El miércoles 5,
por no coincidir con la cabalgata de los reyes, a las 11:00 tenemos misa.
El jueves 6, día
de Epifanía, la misa será a las 12:30
Feliz pascua de Reyes para todos y especialmente para todos los niños.
Paz en la tierra (Jn 1, 1-18)
Paz en la tierra (Jn 1, 1-18), breve comentario del Evangelio del domingo 2 de enero de 2022.
¡Cuánta guerra, cuando todos deseamos
vivir en paz! En todos los rincones de la Tierra hay conflictos armados que
siegan vidas inocentes. Unas veces son víctimas, directamente, de las armas de
fuego, otras del hambre o de las migraciones forzadas y en condiciones
inhumanas. Si la paz es fruto de la justicia, como dice Isaías, vivimos en un
mundo profundamente injusto.
Igual es que no todos deseamos vivir en
paz, y algunos ponen su beneficio económico y sus ansias de poder por encima
del bien y de la vida del pueblo. Pero unos pocos no pueden si los muchos no
ceden, y la responsabilidad de que el clima de división y enfrentamiento se
vaya adueñando de un país es de todos sus ciudadanos. Cuando dividimos a las
personas entre corderos y lobos, se llamen como se llamen unos y otros, ya está
justificado iniciar la caza del lobo y usar la violencia contra el que se ha
caracterizado como la encarnación del mal.
Si queremos la paz hemos de dejar que
brote en nuestro corazón y defenderla de tanta tentación de violencia y de
enfrentamiento que nos asalta. Que este año nuevo sea de paz para todos.