Cáritas parroquial está realizando una recogida de firmas en favor de facilitar la regularización de los migrantes que viven con nosotros. Podéis firmar en los despachos de la parroquia, hace falta el número del D.N.I.
El verdadero conocimiento (Juan 16, 12-15)
El verdadero conocimiento (Juan 16, 12-15), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 12 de junio de 2022, domingo de la Santa Trinidad.
Se acerca a nosotros una persona y vemos
su estatura, su porte, su aspecto físico; hablamos con ella de alguna cosa y
nos separamos. No podemos decir que la conocemos. En posteriores encuentros
descubro sus capacidades, las habilidades que tiene, sus limitaciones. Me doy
cuenta de que me puede ayudar a resolver tal o cual problema que tengo. Que
manteniendo relación con ella tendré tal o cual beneficio. No puedo decir aún
que la conozco.
Se llama Juan y ya me ha contado algo de
su familia y de su historia, de cómo llegó hasta aquí y de sus planes de
futuro. No puedo decir todavía que la conozco.
Soy yo, en un momento, quien se sincera
con él. Le comento un asunto personal que me preocupa; él comparte conmigo esa
preocupación, lo noto. Sin darme cuenta he empezado a confiar en él. Ahora sí
estoy en camino de conocerlo. Compartiremos tareas y momentos de descanso;
algún día pasearemos juntos un rato; ya comprendo que es alguien único, una
persona, para la que Dios tiene su proyecto y su misión, y que, como yo mismo,
unas veces a acepta y otras no. Así en el camino nos conocemos.
Con el Señor pasa igual; solo cuando nos
dejamos acompañar por Él, en el camino de la vida, Le vamos conociendo. Lo
demás son conceptos que, si no se viven, esconden más que revelan.
“Espíritu Ruah” (Jn 20, 19-23)
“Espíritu Ruah” (Jn 20, 19-23), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 5 de junio de 2022, solemnidad de Pentecostés.
“Espíritu” en hebreo se dice “Ruah”, una fuerza que era fuente de vida y
movilizaba a los profetas para que cumplieran la misión que Dios les
encomendaba. La “ruah” es el aire que respiramos y nos permite vivir; es
símbolo de la presencia del Dios que siempre está con su pueblo.
Sutil, como la brisa que refresca y alegra
en verano. Invisible, como el aire que impulsa los veleros en el mar.
Irresistible, como la ráfaga que, en otoño, te vuelve el paraguas del revés.
Así es el Espíritu de Dios en nuestra vida. Siempre una sutil invitación a tu
libertad para que vivas desde el amor. Invisible conjunción de las cosas que
hace que sabes qué rumbo has de tomar en la vida. Irresistible poder de Dios
ante el que sabes que tu vida depende de acoger con humilde obediencia su
voluntad.
“Ruah”, en la gramática hebrea, es una
palabra femenina. La “Ruah” tiene esa sabiduría femenina, maternal, de saber
antes que nadie lo que te ocurre, lo que estás sintiendo, lo que te conviene de
verdad; también, como los varones podéis imaginar, es imposible de descifrar.
Dejarse llevar por el Espíritu de Dios es
siempre la mayor aventura de amor y de plenitud que puede vivir una persona,
una familia, una comunidad cristiana. El Espíritu romperá tus rutinas y tus
expectativas; para compensarte, te dará una luz distinta en la mirada, como
cuando una brisa limpia la niebla del horizonte.
Misa de romeros, 31 de mayo
Este martes 31 de mayo de 2022, salen las carretas de la Hermandad del Rocío de San Juan de Aznalfarache, desde nuestra Parroquia de San José Obrero.
La misa de romeros será a las 17:00 h., así que a las 20:30 h., no tendremos la celebración de la eucaristía en el día de hoy.
Revestidos de la fuerza de lo alto (Lc 44,46-53)
Revestidos de la fuerza de lo alto (Lc 44, 46-53), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 29 de mayo de 2022, la Ascensión del Señor.
Últimamente, en el contexto de las
ciencias sociales, se usa una palabra que me parece cacofónica:
"empoderamiento". Me suena mal por dos motivos. Las palabras largas,
que hay que respirar antes de pronunciarlas, nunca me han gustado. Sin embargo,
su sentido es bueno: la adquisición de capacidades e independencia por parte de
un grupo social desfavorecido para mejorar su situación; pero hace mención al
“poder”, sin vincularlo al amor ni al servicio. Y, sinceramente, ni el poder de
Dios sería bueno si no nos hubiese mostrado Jesús que, tanto como su poder, el
amor de Dios es infinito, y que siempre lo usa al servicio de todas las
personas. Así lo hizo Él que es el Hijo de Dios.
El
Espíritu Santo nos reviste de la fuerza de lo alto y nos capacita para vivir en
paz los problemas más difíciles, para no dejarnos vencer por el desaliento y el
conformismo, para buscar con creatividad solución a los problemas de los
pobres, y para extender siempre la alegría del Evangelio.
Cada
día tenemos que pedir que el Señor nos envíe su Espíritu, que revista nuestra
debilidad con su fuerza. “Yo solo le pido al Señor que me dé fuerzas para criar
a mis hijos”, me decía una joven ante los problemas que tenía. Esa es la fuerza
que queremos pedirle y que el Espíritu Santo quiere darnos.
Guardianes de la Palabra (Jn 14, 23-29)
Entre las noticias falsas, los bulos y la
manipulación del lenguaje vivimos en una sociedad donde la mentira provoca
división y enfrentamiento, adormece conciencias y oculta realidades incómodas.
“El que me ama, guardará mi Palabra”.
Guardar su Palabra no es meramente recordarla en la memoria; ni solo intentar
vivirla personalmente. Guardar su Palabra es acoger su voz, que resuena
silente, ante el pecado que deshumaniza y en la esperanza que ilumina.
El mismo día que un muchacho, alienado de
racismo, mata a 10 personas negras en un supermercado de Estados Unidos, se
recoge una patera donde habían muerto 11 personas que buscaban realizar sus
sueños en Europa. 300 jóvenes se suicidaron en España en el pasado 2020:
participamos de una cultura que desarraiga y va dejando sin base espiritual la
vida. Durante la pandemia ha crecido el reconocimiento a los profesionales
sanitarios y a la importancia de la familia; es en los momentos difíciles
cuando apreciamos lo importante...
Dejarnos manipular por la mentira o volver
la mirada para no dejarnos “arrostrar” por la verdad que incomoda, le pone
sordina a la Palabra que sigue hablándonos en su Espíritu. Como cristianos, estamos llamados a guardar su palabra sin dejar de pronunciarla, abiertos a su
voz que resuena en lo concreto de nuestra vida.
Cultos de la Hermandad del Rocío, 18 a 31 de mayo
Charla meditación sobre el Espíritu Santo, 17 de mayo
El martes 17 de mayo de 2022, a las 20:00 h. vendrá a la parroquia el sacerdote Fermín Negre, que participa en un grupo de canto católico; su intervención se centrará en el Espíritu Santo. Todos estamos invitados a asistir, especialmente, quienes se confirman a final de curso.
Fermín Negre y dio
su testimonio de vida en el programa de televisión "Testigos hoy"
(enlace: https://www.youtube.com/watch?v=56PNw7z21b8).
Este martes 17, la misa será a las 19:30
h.; a partir del miércoles 18 pasa a las 20:30 h.
Lúcida soñadora: la Fe (Jn 13, 31-35)
Lúcida soñadora: la Fe (Jn 13, 31-35), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 15 de mayo de 2022, V de Pascua.
¿Cómo se le pudo ocurrir al Señor pedirnos
que nos amáramos unos a otros como Él nos amó? El mandamiento de la Nueva
Alianza señala el imposible de los imposibles. A nosotros, que somos egoístas y
orgullosos, nos pide que amemos con generosidad y humildad; si hasta haciendo
algo bueno, nos llenamos de un orgullo sutil y dañino. A nosotros, que somos
cobardes y calculadores, nos pide que amemos hasta entregar la vida, sin pasar
factura... Realmente, el Señor soñó con una utopía.
Pero eso es la fe: soñar lúcidamente con
un mundo nuevo, con una tierra nueva y un cielo nuevo; soñar con que, quienes
se mueven serpenteando, se asienten en sus dos pies y caminen decididamente
hacia el Reino.
La fe es esa lúcida soñadora que pone en
nuestro corazón la única meta que puede llenarlo totalmente. Nos equivocaremos,
tropezaremos mil veces en la misma piedra, pecaremos, pero nada debe impedir
que tengamos nuestra mirada puesta en el horizonte de la gloria del amor de
Dios. Hasta el pecador más recalcitrante puede decir con humildad: “Señor, Tú
eres clemente y misericordioso”. Los más pobres y los que más sufren son los
que, con más ahínco, buscan que el Señor todo lo haga nuevo y se acaben las
lágrimas, el luto y el dolor.
No hay fe verdadera si nuestro pecho no se
llena de anhelos de una justicia y un amor sin límites.
Seguridad en la fe (Jn 10, 27-30)
Seguridad en la fe (Jn 10, 27-30), breve comentario sobre el Evangelio del domingo 8 de mayo de 2022, IV de Pascua.
Pocas cosas puede haber peor que vivir con
miedo. Cuando alguna persona me comparte que vive con miedo, entiendo que pasa
por un profundo e intenso sufrimiento. Intento tranquilizarla y objetivar su
situación, incluso con alguna pequeña broma, pero la comprendo.
La fe en Cristo tiene la virtualidad de
darnos seguridad y confianza. Ninguna situación puede alejarnos de Jesucristo.
Quien vive de la fe, en toda circunstancia se sabe arropado y protegido por el
Señor, el buen pastor. Quizás por eso el salmo más querido por muchos creyentes
es: “El Señor es mi pastor, nada me falta; por verdes praderas me hace recostar
y repara mis fuerzas...”
La presencia íntima, cercana, sensible de
Cristo en nosotros es un don cotidiano que nunca agradeceremos lo suficiente.
Esa conciencia de estar entre sus manos no nos evita los problemas, pero nos
hace afrontar las dificultades de nuestra vida con serenidad en el corazón y
una sonrisa en los labios, incluso en los momentos más duros. Sabemos que quien
pasó por la cruz nos arropa y nos acoge. Sabemos que quien fue enviado por el
Padre a anunciar su amor a los hombres, también nos envía a nosotros a hacer de
nuestra vida semilla de su amor.
“Aunque camine por cañadas oscuras, nada
temo. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y
habitaré en la casa del Señor por años sin término”.









